ChileGameGeek - CGG

Primer sitio chileno dedicado a los Juegos de Mesa o boardgames.

8.4.07

Sesión Light

Hoy tuvimos un día de juegos bastane light. A mi casa llegaron mi tocayo con su señora, la Sole, y el infaltable Skandar. Y como era de esperarse la portada de uno de mis juegos cautivó a la única mujer en la mesa: se trata del The Gnumies, un juego de cartas muy sencillo y con una portada muy tierna, que evoca a las mujeres la necesidad inmediata de abrir la caja y comenzar a jugar inmediatamente. Los resultados fueron bastante buenos para un juego que no había jugado nunca y del cual realmente no tenía demasiadas expectativas. The Gnumies es un juego de 2 a 5 personas y con un tema muy simpático: los Gnumies son unos duendecillos del espacio que gustan de las fiestas. Para eso tratan de invitar a la mayor cantidad de gente posible, pero evitando las visitas indeseables (no pude olvidarme del Chez Geek con eso). Se ocupan dos mazos: uno de fiesta donde están los invitados, y otro con Gnumies, que se reparten de igual forma a cada jugador (todos tienen las mismas cartas en la mano). Las cartas Gnumies están numeradas del 10 al 100 y con unos símbolos abajo (los Luckynits) y las cartas de fiesta están numeradas del 1 al 15. Se pone una carta de fiesta en el medio de la mesa y todos los jugadores bajan una carta: la más alta se la llevará, si hay empate se la llevará la con más Luckynits. Hay cartas especiales como los Wullawakis que si te los llevas son malos y deberás evitarlos, y otra muy buena es el Copicastor, pero que en este juego no alcanzó a salir. Las rondas son muy rápidas, pero las últiamas tres parecieron jugarse con piloto automático, sin mayor capacidad de decidir en que jugar. Después vino el conteo de puntos que pensé que iba a ser más caótico (nunca tanto como Café International Das Kartenspiel, que aunque es entretenido tiene un sistema de conteo de puntos tan caótico que no dan ganas de jugarlo mucho). En resumen un juego simpático y que se repetirá sin dudas, aunque para gente livianita. Además, por el precio que me costó, valió absolutamente la pena.

Fuimos uno y uno, ahora tocó un juego más "pesado". Jugamos Basari, un antiguo juego que vengo rescatando del fondo del armario con inusitados resultados. El tablero es del tipo "Kramerleiste" como ya les conté en alguna oportunidad y además un tablero de movimiento, formado por arcos con diamantes abajo y un número arriba. En el centro hay cuatro alfombras para depositar diamantes. El juego funciona de manera muy sencilla: se tira el dado, se mueve el peón y luego se elige una de las 3 posibilidades: jugar una ficha de tirar el dado de nuevo, otra de avanzar el número que dice tu arco o ganar los diamantes que aparecen abajo del mismo. Si no hay coincidencias entre los jugadores, todos realizan su acción. Si hay coincidencia entre dos, estos deberán negociar con sus diamantes (por ejemplo, te ofrezco un diamante azul para que me dejes tirar el dado de nuevo) y si hay tres o más coincidencias se anulan. Esto puede ser muy perjucidial durante el juego. Los números bajo el arco te permieten avanzar en el listón de puntos del borde (o Kramerleiste, para los que no se acordaron), si juegas el dado, este te sirve para tirarlo de nuevo y avanzar tu peón y la diferencia a seis en el listón de puntaje (por lo tanto si tiras un 2 avanzas dos con tu peón y 4 con tu ficha de puntaje) y si juegas diamantes te llevarás los diamantes que hay debajo del arco. Al final, cuando el primer jugador da vuelta con su peón todo el tablero, se cuentan los puntajes. El se ve quien tiene más diamantes en cada uno de los 4 colores y avanza su ficha de puntaje, y además se le da una bonificación para quien dio la vuelta primero con 10 puntos. El juego terminó apretadísimo, pero dejó un buen gusto.

Volvimos a las cartas. Esta vez con un juego llamado Megastar, de Friedman Friese. Y en realidad me tiene decepcionado. Soy un fanático de la música, y un juego de cartas sobre músicos y listas de hits tenía que ser bueno. Lamentablemente se convirtió en un juego sin decisiones inteligentes posibles, sin control de los resultados y con probabilidades tan volátiles que más vale no hacer demasiadas esperanzas al diseñar una estrategia. La idea del juego es ir haciendo subir o bajar a las bandas musicales en el ranking de popularidad, jugando cartas que mejoren su posición. Sin embargo no depende de tí eso sino de lo que haga el resto. Ni siquiera me dan ganas de explicarles el sistema de juego, no se los recomiendo.

A esa hora la Sole tenía que volver a estudiar, así que propuse un viejo crack: el Coloretto. Un juego rápido, inteligente y que es mi juego preferido a la hora de almuerzo. Los jugadores deben coleccionar colores de las cartas que se van jugando en la mesa. Tienes las posibilidad de o jugar una carta o robar máximo tres cartas de la mesa dependiendo de cuantas ya se hayan jugado. Las cartas jugadas se van poniendo en montones de máximo tres, y la cantidad de montones dependerán de la cantidad de jugadores. Al robar uno de los montones colocas tus cartas abiertas para que todos vean que te llevaste. Al final, las cartas que coleccionaste se dividen en buenas y malas. Serán buenas los tres grupos con más cartas de un mismo color que tengas, y te darán puntos positivos según una tabla, y el resto te dará puntos negativos según la misma tabla. Es un juego rápido, entretenido y que vale la pena. Además, como buen juego de cartas, es barato.

Después de que la Sole se fue quisimos entrar en tierras más oscuras, con un juego endemoniadamente brillante, llamado Shark. Sin duda es uno de mis juegos preferidos, y el mundo de la bolsa y las acciones siempre me ha atraído. Considero además que está muy subvalorado y que es mucho mejor que el Acquire (que no es malo). El juego se trata de lo siguiente: los jugadores son accionistas de empresas que intentarán hacer holdings para poder hacer subir el precio de las acciones. En tu turno puedes comprar acciones y debes tirar los dados (dados especiales por supuesto, muy propio de Vanaise): uno con 4 colores más dos comodines (sirven como cualquier color) y otro dado númerado del 1 al 4 más dos "sharks". Es decir si sacas un 3 rojo debes colocar un edificio rojo (que representa a las empresas) en el sector 3. El sector "shark" es el del medio, el de más riesgo porque es donde todas las empresas se juntan y tiene más probabilidades de salir (1/3 de probabilidades). Cuando juntas dos edificios se forma un holding y haces subir el precio de las acciones, pero cuando un holding grande se topa con uno pequeño, este último desaparece y hace bajar el precio de esas acciones, lo que hace del juego algo emocionante en cada vuelta. El Acquire tiene ese defecto: no puedes hacer bajar el precio de las acciones y tampoco puedes venderlas cuando crees que la cosa viene mal. Es un juego muy bueno, recomendado para 4 jugadores, con menos los tiempos muertos son muy largos.

Ya entrando a las finales, comimos un rápido hot dog (bueno, fueron dos o tres) y luego a la mesa de nuevo. Ahí entró el Geschenkt, que como les contaba basta tener el 6 nimmt! y fichas para poder jugarlo (ojo que el 6 nimmt! lo reeditan este año, por si quieres conseguir alguno). Este juego de cartas es muy simple y corto: las cartas están numeradas del 3 al 35 y se dejan 9 afuera sin que nadie las vea. Luego se muestra la primera del mazo y tienes dos posibilidades: o llevarte la carta (que son puntos negativos nominalmente, por lo que un 11 son 11 puntos negativos) o jugar una ficha encima (cada ficha es un punto positivo). Cuando te llevas una carta tienes la posibilidad de hacer secuencias (22, 23 y 24 por ejemplo) y en ese caso solo contará como puntos en contra la de menor valor. Este juego fue muy destructivo, todos intentamos destruir al contrincante sin evitar llevarnos los puntos negativos, por lo que todos terminas con altísimos puntajes en contra, pero fue entretenido. Ahora todos tuvimos siempre sobre los 80 puntos en contra, mientras que en otros juegos, donde se da un poco de más libertad para jugar, los puntajes promedio son -40 o -50. Rápido y livianito.

Y para terminar esta tarde de juegos livianos, nos dimos el lujo de jugar Alhambra, un juego que también ya les había comentado. Tu misión, construir el palacio más grande. Para eso irás comprando edificios como jardines, torres, etc, y deberás cumplir con ciertas reglas de construcción. El puntaje se cuenta tres veces durante el juego y quien tenga la mayoría en cada construcción irá ganando mayor puntaje. También los muros que rodean al palacio dan puntaje, por lo que diversifica la forma de ganar puntos. El factor suerte es muy grande, pero es entretenido y eso es lo importante.

De ahí se fueron mis compadres, y quedé solo escribiendo en este blog. Esta semana juego el Die Macher, por lo que haré pronto un reporte del juego.
Saludos!

ChileGameGeek

2 Comentarios:

Anonymous Anónimo dijo...

Y qué pasó con el Die Macher???

es tan muy buenos tus comentarios de juegos, así que sigue adelante,


SALUD!!

Yo

jueves, mayo 10, 2007 1:51:00 p. m.  
Anonymous GAMEPLAYER007 dijo...

En Chile estan los Juegos de estrategia GIGAMIC en venta en el DRUGSTORE de Providencia.
PYLOS, QUARTO, QUADS, QUORIDOR, KATAMINO y QUIXO, les recomiendo que se den una vuelta

martes, diciembre 11, 2007 9:29:00 p. m.  

Publicar un comentario

<< Home